El protocolo de la fisioterapia respiratoria asocia la espiración lenta prolongada (ELPr) y la tos provocada, esto ayuda a la mejora clínica de los síntomas de obstrucción bronquial y no presenta riesgo. Estas técnicas contribuyen a reducir ciertos síntomas de obstrucción bronquial y constituyen una alternativa a los métodos convencionales.

 

La bronquiolitis no tiene un tratamiento específico eficaz aparte de las medidas de sostén y la oxigenoterapia cuando sea necesario. La función primordial de la fisioterapia respiratoria consiste en ayudar a la expulsión de secreciones del árbol respiratorio con el fin de evitar la obstrucción bronquial con la consecuente infección secundaria, disminuir la resistencia de la vía aérea, incrementar el intercambio gaseoso y reducir el trabajo respiratorio. Sin embargo, la prescripción de fisioterapia no es sistemática, depende del estado clínico del niño.