• Darle al niño la oportunidad de expresar su malestar.
  • Atender con interés sus éxitos.
  • Transmitirle que se le quiere.
  • Ofrecer situaciones sobre las ventajas de ser mayor.
  • Favorecer el contacto con niños de su edad.
  • Pedir la colaboración del niño en tareas de cuidado del bebé.
  • Decirle que sus celos desaparecerán.
  • No exigirle demasiado al niño.
  • No hacer comparaciones entre ellos.
  • No manifestar preferencias por alguno o intervenir prematuramente en las peleas.
  • No ponerse rígidos o intolerantes con las regresiones.
  • No regañarle o enfadarse con frecuencia.
  • No hacer elogios muy efusivos cuando se muestre cariñoso con el bebé.