• Darle al niño la oportunidad de expresar su malestar.
  • Atender con interés sus éxitos.
  • Transmitirle que se le quiere.
  • Ofrecer situaciones sobre las ventajas de ser mayor.
  • Favorecer el contacto con niños de su edad.
  • Pedir la colaboración del niño en tareas de cuidado del bebé.
  • Decirle que sus celos desaparecerán.
  • No exigirle demasiado al niño.
  • No hacer comparaciones entre ellos.
  • No manifestar preferencias por alguno o intervenir prematuramente en las peleas.
  • No ponerse rígidos o intolerantes con las regresiones.
  • No regañarle o enfadarse con frecuencia.
  • No hacer elogios muy efusivos cuando se muestre cariñoso con el bebé.

La Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH) engloba diversas técnicas con posturas y movimientos que logran una disminución de la presión en las cavidades torácica, abdominal y pélvica.

Origen:

Las técnicas hipopresivas fueron creadas por el Doctor en Ciencias de la Motricidad y especializado en Rehabilitación Marcel Caufriez que, a través de su dedicación a la reeducación uro-ginecológica, se dió cuenta de que los abdominales tradicionales, en el post-parto, perjudicaban el suelo pélvico acentuando los problemas de incontinencia urinaria, prolapsos, diástasis...

Objetivos:
Reducir el perímetro abdominal aportando mejoras estéticas, posturales y funcionales, ser una excelente prevención a todo tipo de hernias (inguinales, abdominales, vaginales...), regular los parámetros respiratorios, prevenir la incontinencia urinaria, aumentar y regular los factores vascularizantes siendo eficaz en prevenir y solucionar edemas y piernas pesadas, prevenir lesiones articulares y musculares por la normalización del tono muscular general, proporcionar una eficaz protección lumbo-pélvica y, como todo ejercicio físico, proporcionar bienestar.

Para quién está indicado:
Destinado al tratamiento y prevención de diversas patologias funcionales: digestivas, ginecológicas, urinarias, obstétricas o posturales.

Leer más: Gimnasia Abdominal Hipopresiva

El síndrome iliotibial o rodilla del corredor es una de las lesiones más habituales entre los practicantes de la carrera y el ciclismo, y su diagnóstico se basa en el hallazgo de dos signos clínicos específicos: el test de Renne y el test de Noble.

El estudio de 30 casos muestra el importante papel de la fisioterapia en el tratamiento y curación del mismo mediante el empleo de estiramientos miotendinosos y el uso de órtesis plantares correctoras.

La bandeleta iliotibial o tendón de inserción del tensor de la fascia lata llega hasta el tubérculo de Gerdy, en la cara anteroexterna de la tibia, actuando como uno de los principales estabilizadores del compartimento externo de la rodilla.

La acción de este músculo permite la abducción y la flexión de la cadera. En el transcurso de los movimientos de flexoextensión de rodilla, la bandeleta se sitúa en la parte posterior del cóndilo externo, para sufrir una anteriorización durante el movimiento de ex- tensión de la rodilla, produciéndose el contacto físico con la faceta externa del cóndilo femoral cuando la rodilla se sitúa en torno a los 30° de flexión

 

El consumo excesivo de proteínas produce un incremento en la excreción neta de ácidos, lo cual a su vez aumenta la excreción urinaria de calcio.

Los efectos de la dieta sobre la excreción urinaria de ácidos y de calcio no sólo dependen de la cantidad de proteínas, sino que también pueden ser modificados por otros constituyentes de la alimentación, tales como el potasio y los equivalentes alcalinos de bicarbonato contenidos en las frutas y hortalizas. La deficiencia de estas bases de potasio en la dieta aumenta la carga ácida sistémica producida por las proteínas.

En consecuencia, el resultado de una ingesta elevada en proteínas o bien deficiente en frutas y hortalizas es la generación de acidosis metabólica crónica, la cual, aun siendo de bajo grado, tiene efectos deletéreos sobre el organismo, incluyendo retardo del crecimiento en niños, disminución de la masa ósea y muscular en adultos, y formación de cálculos renales.  

En la presente revisión se resumen las evidencias actuales en relación a los efectos de las dietas hiperproteicas sobre distintos órganos y sistemas incluyendo el metabolismo hidroelectrolítico y ácido base, el metabolismo óseo, la función renal y la función endocrina.

 

 

La debilidad muscular inspiratoria y la disfunción muscular esquelética periférica han sido considerados como parte de los mecanismos subyacentes de la fatiga, disnea e intolerancia al ejercicio en pacientes con insuficiencia cardíaca. Se han observado alteraciones estructurales y bioquímicas del músculo del diafragma, incluyendo una mayor proporción de fibras de tipo I, la reducción de fibras tipo IIb  y atrofia debido al aumento crónico en la carga de diafragma y miopatía sistémica.

Se altera la regulación del calcio intracelular y la sobreexpresión de citoquinas, especialmente factor de necrosis tumoral-α (TNF-α), también contribuyen a la disfunción de los músculos respiratorios. El TNF-α podría estimular la producción mitocondrial de especies reactivas, que a su vez podría provocar la degeneración de las crestas y el transporte de electrones deteriorado.

La fuerza muscular inspiratoria puede ser evaluada por la presión inspiratoria máxima (PIM). Se mide a nivel de la boca pidiendo al sujeto tomar una inspiración máxima, mientras que en el volumen residual y sostenida durante al menos un segundo. Según la relación fuerza-longitud, mayor es la posición del diafragma (el más largo de la longitud de reposo de la membrana, o cuanto menor es el volumen pulmonar), mayor será la PImáx. Esta medida es independiente del flujo respiratorio del paciente y es altamente reproducible. En pacientes con insuficiencia cardíaca, PImáx inferior al 70% del valor predicho indica debilidad muscular respiratoria.

La resistencia muscular inspiratoria se refiere a la capacidad de mantener una cierta presión respiratoria con el tiempo que se puede medir de varias maneras diferentes. Una forma común es pedir al sujeto para sostener el PIM con el tiempo para obtener la presión inspiratoria máxima sostenida. Otra manera es medir la presión más alta que el sujeto puede mantener durante al menos un minuto.